Metal Caliente

Heavy Metal

Descarga directa con 4shared

 

Descargar clasicos del Heavy Metal gratis

Curiosidades

Más allá del hecho artístico y musical, el heavy metal en muchos aspectos representa para sus seguidores fieles (metaleros o heavies) una forma o una actitud de vida.

Dicha actitud se refleja además de la vestimenta, en el carácter, la forma de hablar (jerga), donde impera mucho el vocabulario musical y técnico acerca de los instrumentos típicos de una banda de heavy metal, calidad sonora, etc.

Dentro de esa jerga podríamos añadir algunos gestos, ademanes, señas, posturas y simbología (lenguaje no verbal), como puede ser el distintivo y expandido símbolo de la mano cornuta: dedos índice y meñique estirados, recogiendo los dedos corazón, pulgar y anular y que generalmente algunos lo hacen en los conciertos y que fue instituido y popularizado por Ronnie James Dio durante su época con Black Sabbath, quien recreaba la seña nacida de la tradición de un pueblo italiano en el que vivia su abuela (del mismo origen) para ahuyentar los malos espíritus y echar malas vibras, este gesto es llamado “malocchio”. A Gene Simmons, bajista y vocalista de la banda Kiss, también se atribuye el ser el primero en hacer el gesto durante un concierto. Se puede apreciar en la portada del Love Gun, de 1977 (en la cual aparece haciendo la misma seña, salvo a la forma de los pulgares). Sin embargo es Ronnie James Dio el primero en difundirlo a partir de la tradición de su abuela italiana.

 

 

Otra serie de patrones gestuales pueden ser el sacudir la cabeza de manera violenta (independientemente de la longitud del cabello) al ritmo de la música. Dicho gesto ha producido el término headbanger (literalmente ‘sacudidor de cabeza’), que define típicamente al fan de heavy metal sacudiendo la cabeza con violencia al ritmo de la música en la primera línea de un concierto. Alice Cooper con cierta ironía y humor define al headbanger como «un movimiento místico que autoinduce un estado de trance excitado». Otro tipo de gestos y ademanes aparecen de la mano de la música.